Verde, hierve la vida en la hierba
Una colina domina este valle en toda su extensión. A pesar de que nos da una sensación de infinitud, porque miramos hacia sus orillas y la tierra no empieza a acabarse y da indicios de seguir así, tal como es, hasta el fin, también hay una sensación de apartamiento. Estamos aquí, en este lugar tan grande como el mundo, pero estamos aparte del mundo, separados. Todo es tan hermoso que ni nos importa si en verdad existe; el viento, al peinar suavemente la hierba, la hace ondear como si fuera un mar. " Quiero ir a nadar allá ", me dice ella. Es mi amante y me toma de la mano. Estamos sin nada encima. Su cabello es tan largo que casi la envuelve entera, y el viento, al rodearla, la viste de su pelo. Un largo y negro vestido, que ondea como la mar herbosa, que empieza en su cabeza y acaba en sus rodillas. Tiene sentido que ella esté así, envuelta en sí misma, porque es el presente que me ha enviado la Felicidad. La sigo mientras ríe, histérica, loca, enferma de alegría, porque ...







