El imperio de las nubes (EL NUBERÍO)
se está comiendo el cielo sin cuchara, con las manos, a mordidas. Está comiéndose el cielo a escondidas. Trae manchados los labios y dedos de cielo, cielo enterrado abajo de las uñas, y esquirlas de cielo entre los dientes. Tus dedos están atardeciendo ahora, que de repente estás hecha una nube, eres ahora un nuberío y te ríes y es tu boca un muy lento cumulonimbo, una nube que tomó su tiempo cruzando de horizonte en horizonte el cielo, eres luego una nimba madura, pues te apareció pasto en los ojos, lo malo que porque eres nube yo ya no pueda agarrarme de ti, lo malo que de entre los dedos te me vas, como un pedazo de agua que huele a después, lo malo es que si te lloro tú me llueves sin verme a la cara









